De una educación aburrida a una educación emocionante

domingo, 10 de abril de 2016
Foto de Alex Fuentes (https://www.flickr.com/photos/alexcampro/4225312382)
Todos conocemos a algún niño o niña que tiene problemas de aprendizaje y/o adaptación en la escuela: suspende, no participa en las tareas de clase, presenta falta de atención y concentración e, incluso, puede que muestre algún problema de disciplina. Pero ese mismo niño o niña es capaz de reconocer, por ejemplo, la marca y el modelo de cualquier coche que ve por la calle explicando las características de su motor y su precio en el mercado o de cantar todas las canciones de sus grupos musicales favoritos sin dejarse ni una sola palabra de la letra, aunque sea en una lengua extranjera (¡he visto adolescentes cantando en japonés y en coreano!).

En casos como los descritos es evidente que estos niños y niñas no presentan ningún problema de aprendizaje, se trata de una cuestión de motivación. ¿Qué podemos hacer entonces para que los alumnos estén motivados?

Algunos, como Alberto Royo, afirman que los alumnos deben venir motivados de casa y que deben buscar la motivación en la consecución de unos méritos personales que les sitúen en un lugar predominante ante sus rivales/compañeros de clase para optar a mejores universidades o mejores empleos... Desafortunadamente, la meritocracia acaba llevando a la educación a una simple búsqueda de resultados, de mejores calificaciones, de un expediente académico brillante, donde lo importante no es saber sino ser el mejor.

Pero, en mi opinión. la educación es otra cosa. Educar es guiar, retar, desafiar, provocar; y aprender es conocer, comprender, aplicar y crear. Los estudiantes deben explorar las ideas, comprender los conceptos y saber explicarlos y aplicarlos más allá de la memorización a corto plazo, tan efectiva para aprobar los exámenes con los que se suele evaluar en muchos de nuestros centros educativos. Por ese motivo, es la escuela la que debe motivar a los alumnos adaptando su manera de transmitir los conocimientos a sus intereses y a sus necesidades reales, mostrándoles la utilidad y el sentido de aquello que están aprendiendo.

Pero, ¡cuidado! Eso no significa en absoluto que solo deban aprender lo que quieran, lo que les apetezca. Todo lo contrario... el nivel de exigencia a la hora trabajar los contenidos propios de las diferentes materias debe ser alto, muy alto. Se trata de cambiar la metodología de enseñanza/aprendizaje para obtener el mejor aprendizaje posible.

Ya está bien de potenciar el falso debate de que si personalizamos la enseñanza, de que si introducimos en las aulas la educación emocional, el desarrollo de competencias y habilidades no cognitivas, la consecuencia es un descenso en el nivel de exigencia en cuanto al aprendizaje de conceptos y contenidos, en la disciplina y en la capacidad de esfuerzo de los alumnos. La propuesta de incorporar todos estos aspectos en nuestras escuelas tiene como objetivo que nuestros alumnos aprendan más y mejor. La escuela no es solo un lugar de adquisición de conocimiento, es también un espacio de preparación para la vida.

Se trata de enseñar a pensar, de que además de solucionar problemas, aprendan a plantearlos; de que entiendan que lo que están aprendiendo tiene un sentido... Los niños que aprenden a pensar son adultos críticos y participativos.

¡Sin excusas!, tenemos que pasar de una educación aburrida y sin sentido a una educación emocionante y significativa. No se trata de negar la importancia de la memoria, no hay aprendizaje sin memorización, se trata transformar una escuela basada en la evaluación de la memoria a corto plazo en una escuela basada en el aprendizaje.

10 comentarios:

  1. Hola, soy alumna de 3º de Pedagogía. Creo que en el tiempo que estamos, todavía esta muy presente la educación tradicional. La educación es una forma de aprender, y deberíamos de enseñar diferente, de educar diferente y de ver las cosas desde otra perspectiva.
    Además, como usted dice, hay que fomentar la crítica y la participación en los alumnos, porque en mi opinión es lo mas importante en la educación.

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  2. Me parece muy interesante que trate el tema del aburrimiento en las aulas, es algo que desde la facultad se intenta evitar, se hacen esfuerzos para que los futuros docentes salgan dispuestos a innovar a despertar emociones y a motivar a sus alumnos. Hay que conseguir como muy expone, que los niños tienen que desarrollar su pensamiento crítico que en muchas ocasiones se le coarta.

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  3. Verdad, estudiamos en escuela no sólo para aprobar exámenes, sacar notas y obtener el certificado, pero el objetivo principal es adquirir conocimientos necesarios para la vida adulta. Exigir más, retar y provocar es una buena idea, pero hay que tener en cuenta las capacidades individuales de cada alumno.

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  4. Mostrar el sentido y la utilidad de lo que aprenden, enseñar a pensar y a ser críticos..., ¿no es lo que llevan haciendo los profesores y los maestros toda la vida?

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  5. Este artículo es muy interesante y es verdad que cuando los alumnos son jóvenes, no están aprendiendo para el largo plazo sino para aprobar el próximo examen. En el futuro se dan cuenta de su fallo cuando ven que les falta algo para el trabajo que quieren.

    La enseñanza debería ser muy emocionante para que nadie se aburra en la clase y aprendan todo a la primera y para siempre.

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  6. Este artículo me ha parecido muy interesante, a raíz de él me gustaría destacar algunas cosas. En primer lugar me gustaría enfatizar esta nueva moda de "etiquetar" a los niños con algún tipo de problema de aprendizaje. Como si ya no hubiera cabida a niños aburridos, niños sin motivación o niños que no encuentran utilidad a aquello que les intentan enseñar. No, ya no existen estos niños, ahora tienen problemas.

    En segundo lugar decir que me parece muy frustrante ver que con lo rápida que evoluciona esta sociedad, la escuela lleve un ritmo tan lento, donde lo que prima es aprobar, que no aprender. Debemos buscarle la utilidad a todo lo que aprendemos o enseñamos, realmente la tiene. Sólo cuando dotamos de significado a aquello que nos enseñan, aprendemos y cuando lo hacemos, encontramos esa emoción de la que hablamos.

    Por último me planteo ¿Cuantos docentes están dispuestos a hacer de su materia algo divertido? pensémoslo, todo cambio requiere de un esfuerzo y necesitamos gente comprometida, pues hasta hacer raíces cuadradas puede ser emocionante.

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    1. Mis compañeros intentan cada día hacer de su materia algo emocionante.
      Por cierto, ya no hace falta aprender el algoritmo de la raíz cuadrada, solo su significado, potencia y saber aplicarla ;)

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  7. Querido salvador, tengo que discrepar con lo que afirma Alberto Royo, pues los niños hay que motivarlos tanto en casa como en el colegio, utilizando metodologías que se adapten a sus necesidades, adoptando estrategias que ayuden a motivar a esos niños y que puedan aplicarlo a su vida diaria.
    Por otro lado, el fomentar la competitividad que es lo que hace el sistema educativo en estos momentos, lo que causa es que los niños solo quieran memorizar para aprobar el examen, fomentando así la memorización a corto plazo, esto no es un aprendizaje, sino un recital y eso no es lo que deseamos, pues ¿qué clase de ciudadanos estamos creando?
    Si bien es cierto que la memorización ha sido y sigue siendo. Antes estaba justificado en parte, pues las clases eran magistrales, pero ahora que escusa tenemos? Si la sociedad ha evolucionado ¿por qué el sistema educativo y las escuelas no?
    Debemos adaptarnos y evolucionar conforme a las necesidades que van surgiendo.

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  8. Buenas tardes Juan José. En primer lugar, su articulo me ha parecido increíble. En segundo lugar, no puedo estar más de acuerdo con usted y más en contra de Alberto Royo. Soy estudiante de pedagogía y he oído a muchas personas decir que no todo se puede enseñar de forma divertida o emocionante, y recientemente he leído otro artículo en "El confidencial" sobre como enseñar las fracciones en Matemáticas, por ejemplo, con piezas de Lego de distintos tamaños. Muy útil. Considero que solo es necesaria la imaginación y personas que la tengan.

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  9. Nos ha parecido muy interesante y estamos totalmente de acuerdo, dado que este blog muestra la realidad por la que estamos atravesando aún en pleno siglo XXI, donde aún vivimos en un modelo tradicional, prefiriendo que nuestros alumnos aprendan de memoria y a corto plazo, en vez de un aprendizaje significativo, ya que la escuela no solo es un lugar para adquirir conocimientos, que también son necesarios, pero además se prepara para la vida como bien nos argumentas. Por tanto tenemos que dejar de excusarnos y dejar de poner problemas donde no los hay, y comenzar a entender que se deben de trabajar otros aspectos, como pueden ser motivar al alumno, hacer sus clases más atractivas y significativas, en definitiva dejar lo tradicional y buscar innovaciones que atraigan al alumnado.

    Los profesores se preparan cuatro años para proponer nuevos cambios y estar abiertos a todo tipo de modificaciones para que siempre, salga beneficiado el alumno aprendiendo mejor y más ricamente de una forma más motivadora para ellos. Por lo que si estoy de acuerdo en que se debería de enseñar de diferente manera para que se adquieran ambas competencias, y por lo que como bien pones de ejemplo los niños son de poner los conocimientos a la práctica y si les resulta interesante y atractivo, su capacidad de concentración es mayor y se haría por decirlo de algún modo que su inteligencia floreciera aún más.

    Un saludo!

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