7 elementos clave para mejorar la educación escolar

domingo, 19 de noviembre de 2017
"La escuela debe ser un lugar para todos los niños, no basada en la idea de que todos son iguales, sino de que todos son diferentes." Loris Magaluzzi

Para hablar de los elementos clave para mejorar la educación que ofrecemos en nuestras escuelas, primero es necesario que nos pongamos de acuerdo en qué es y qué función tiene la institución escolar.

En un mundo donde la información fluye de forma incontrolada, en una sociedad donde la posverdad parece modelar nuestra forma de ver el mundo y los robots nos están sustituyendo en tareas antes reservadas a las personas, la escuela no puede ser exclusivamente un lugar de transmisión de conocimiento.

La escuela debe ser también un lugar donde posibilite el desarrollo personal y social (crecimiento personal, habilidades sociales, valores, habilidades no cognitivas...), y el desarrollo laboral (aprender a aprender, adaptación al cambio, autonomía e iniciativa emprendedora, responsabilidad...). Es decir, en la escuela se deben trabajar todas aquellas habilidades, destrezas y conocimientos que permitan a las personas tener una vida plena.

¡Somos personas diversas en un mundo diverso!, y eso debe estar presente en la escuela, que hasta ahora ha sido un instrumento de estandarización y no de personalización.

Es en este contexto en el que debemos entender los 7 elementos clave para mejorar la educación que propongo a continuación:

1. Dejar trabajar a los docentes con autonomía y sin prejuicios. Ellos son los que mejor conocen a sus alumnos y alumnas y el contexto en el que desarrollan su trabajo. Ellos son los que tienen los conocimientos para saber qué, cómo, cuándo y de qué forma enseñar.

2. Considerar siempre al alumno como sujeto activo del aprendizaje. Entender que no es un recipiente vacío al que hay que llenar de datos y conceptos, sino una persona con necesidades, intereses, miedos, emociones...

3. Nadie debe quedar excluido, por ninguna causa, de la escuela, del acceso a la información y el conocimiento. La escuela ha de ser inclusiva y no selectiva.

4. El aprendizaje debe ser colaborativo y cooperativo, haciendo agrupamientos flexibles. El aprendizaje necesita momentos de intimidad y momentos de compartir. La escuela debe facilitar el desarrollo de las habilidades para trabajar conjuntamente.

5. La realidad es compleja y la escuela la simplifica compartimentalizando los aprendizajes en asignaturas. Esto debe combinarse con aprendizaje basado de proyectos, que partan de los intereses de los alumnos y alumnas y den una visión real de la complejidad de los retos a los deberán enfrentarse.

6. La cooperación entre las familias y la escuela es fundamental. Así como la relación real y efectiva de la escuela con la comunidad a la que pertenece.

7. Cambiar los sistemas de evaluación. Dejar de calificar exclusivamente los aprendizajes adquiridos y pasar a utilizar una evaluación más diagnóstica sobre los procesos de aprendizaje. Incorporar para ello mecanismo de autoevaluación y coevaluación.

Educar para levantarte si has caído

domingo, 12 de noviembre de 2017
"El fracaso no es caer, sino negarse a levantarse." Proverbio chino

Justo cuando las personas necesitamos ser más hábiles, más competentes, más autónomos, más emprendedores y más creativos para afrontar con garantías de éxito los retos y desafíos que nos plantea el mundo y la sociedad en que vivimos, se acaba de detectar una "nueva enfermedad" en nuestros centros de educación infantil, que amenaza con contagiarse a otros niveles educativos.

Esta "enfermedad" se manifiesta con una sintomatología bastante curiosa: niños y niñas que caen al suelo y se quedan allí inmóviles sin poder levantarse; llorando y quejándose, pero totalmente incapaces de levantarse por sí mismos,

Resulta que se ha demostrado que esta "enfermedad" es consecuencia de que, durante mucho tiempo, cuando los niños y niñas caen al suelo siempre hay un padre, una madre, un abuelo, una abuela (un maestro, una maestra) que, sin perder un segundo, corre para levantarlos del suelo y comprobar con estruendosa preocupación que no les ha pasado nada, sin dejar que sean los propios niños y niñas los que se levanten por sí mismos.

El caso es que, con la mejor de las intenciones (porque eso es indiscutible), no permitimos que nuestros hijos e hijas (alumnos y alumnas) se enfrenten a la posibilidad de equivocarse (de caer) y tener que buscar soluciones a esa situación de manera autónoma. Por eso, les hacemos tareas escolares en vez de ayudarles si nos piden ayuda, no les permitimos que exploren el mundo para que no se hagan daño, les llenamos el tiempo de actividades formativas sin darles oportunidad a que se aburran para sean creativos e imaginativos a la hora de buscar entretenimiento... Sí, se lo damos todo hecho, se lo hacemos todo.

Estamos educando a nuestros hijos e hijas (alumnos y alumnas) para evitar que se caigan, que se equivoquen, cuando deberíamos estar educándolos para que no tengan miedo al fracaso, para que tengan una alta tolerancia a frustración, para que aprendan de sus errores, en definitiva, para que se levanten cuando caigan.

"Las personas se hacen más fuertes al darse cuenta de que la mano ayudante que necesitan está al final de su propio brazo." Sidney J. Phillips
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La gran "mentira" sobre la educación

domingo, 5 de noviembre de 2017
"Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender." Arturo Graf

Llevamos demasiado tiempo discutiendo sobre lo nuevo y lo viejo en educación. Y nos está sucediendo lo mismo que está pasando en nuestra sociedad. Vivimos tiempos convulsos, donde las posiciones extremas se enfrentan sin capacidad para dialogar. Y eso es algo que no nos podemos permitir.

La gran "mentira" en la educación actual es que el enfrentamiento entre lo tradicional y lo innovador es totalmente falso y contraproducente. No se puede ser innovador sin conocer y respetar el saber educativo que ha permitido que generaciones enteras aprendan. A la vez que no se puede ser tan conservador como para pretender que no cambie nada.

La innovación debe ser una actitud presente en cualquier educador. Pero innovar debe permitir solucionar problemas existentes o para dar respuesta a nuevas necesidades, nunca el cambiar por cambiar debe ser el objetivo.

En este sentido, es absurdo discutir sobre si hay que implantar radicalmente las metodologías inductivas. Hay que utilizar la mejor forma de enseñar en función de las necesidades, de los objetivos, del contexto... no se debe utilizar una u otra metodología por el hecho de que esté de actualidad.

La educación que debemos ofrecer a nuestros alumnos debe tener siempre presente que:

- Vivir es adaptarse constantemente en un mundo cambiante.

- Emprender es una actitud necesaria para lograr el aprendizaje.

- Se aprende a lo largo de toda nuestra vida.

- No existen verdades absolutas ni recetas mágicas.

- El "miedo" no es el mejor entorno para el aprendizaje.

- Como dice Francisco Mora: solo se aprende lo que se ama.

- Es muy importante identificar y saber gestionar las emociones.

- Colaborar es una habilidad fundamental para aprender más y mejor.

- Es mejor aprender menos cosas pero de forma más profunda.

La gran "mentira" de la educación es actuar siguiendo posiciones extremas y modas pasajeras, y no pensar en lo que debemos hacer para conseguir su verdadero objetivo: que las personas puedan tener una vida plena. La gran "mentira" de la educación es actuar de forma ostentosa sin evaluar los resultados que se obtienen y sentirse satisfecho por ello.
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