Mostrando entradas con la etiqueta docencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta docencia. Mostrar todas las entradas

Docentes muelle: educadores que impulsan el talento de sus estudiantes

domingo, 10 de marzo de 2024

 "La tarea del educador moderno no es cortar selvas, sino regar desiertos."  C.S. Lewis


En el desafiante mundo de la educación, los docentes no solo transmiten conocimientos, sino que también desempeñan un papel fundamental como impulsores del talento de sus alumnos. Más allá de enseñar los contenidos y conceptos de las diferentes materias, los docentes de primaria y secundaria tienen la oportunidad única de inspirar, motivar y cultivar el potencial de cada estudiante. Este papel trascendental implica un compromiso profundo con el crecimiento personal y académico de los jóvenes.

El término "docentes muelle" hace referencia a la idea de educadores que van más allá de sus deberes básicos para nutrir y desarrollar el talento de sus alumnos. Estos profesionales no solo se centran en el contenido curricular, sino que también se preocupan por el bienestar emocional, la confianza en sí mismos y las habilidades sociales de sus estudiantes. Su enfoque va más allá de la instrucción directa; se centra en cultivar un ambiente de aprendizaje positivo y en fomentar la autonomía y la creatividad en el aula.

Uno de los aspectos clave de los docentes muelle es su capacidad para reconocer y valorar las fortalezas individuales de cada estudiante. En lugar de adoptar un enfoque uniforme para todos, estos educadores comprenden que cada alumno es único, con sus propias habilidades, intereses y desafíos. Al identificar y fomentar estas fortalezas, pueden ayudar a los estudiantes a descubrir su verdadero potencial y a desarrollar una autoestima positiva.

Además, los docentes muelle son maestros que inspiran a sus estudiantes a soñar en grande y a perseguir sus metas con perseverancia. Actúan como modelos a seguir, demostrando pasión por el aprendizaje y mostrando cómo el esfuerzo y la dedicación pueden conducir al éxito. Estos educadores no solo enseñan, sino que también guían y apoyan a sus estudiantes a lo largo de su viaje educativo, infundiéndoles la confianza necesaria para enfrentar desafíos y superar obstáculos.

En el corazón del enfoque de los docentes que impulsan los talentos de su alumnado está la creencia en el potencial ilimitado de cada estudiante. Estos educadores desafían constantemente a sus alumnos a ir más allá de sus límites autoimpuestos y a explorar nuevas ideas y conceptos. Fomentan un ambiente de aprendizaje estimulante donde se alienta la curiosidad, la experimentación y el pensamiento crítico. A través de proyectos creativos, debates estimulantes y actividades prácticas, los docentes muelle inspiran a sus estudiantes a ser aprendices activos y participantes en su propio proceso educativo.

Los docentes muelle son conscientes de que cada estudiante tiene sus propias luchas y dificultades, y están comprometidos a proporcionar el apoyo necesario para superar estas barreras. Ya sea a través de tutorías individuales, programas de intervención temprana o simplemente brindando una escucha atenta y activa, estos educadores están siempre presentes para sus estudiantes cuando más los necesitan.

Los docentes muelle también reconocen la importancia de establecer relaciones sólidas y significativas con sus estudiantes. Entienden que el aprendizaje es un proceso colaborativo que requiere confianza, respeto y empatía mutuos. Al crear un ambiente de aula inclusivo y acogedor, estos educadores fomentan un sentido de comunidad donde cada estudiante se siente valorado y apreciado.

En resumen, los docentes muelle desempeñan un papel crucial en la vida de sus estudiantes al inspirar, motivar y cultivar su talento. A través de su compromiso, pasión y dedicación, estos educadores ayudan a moldear el futuro de la próxima generación, capacitando a los jóvenes para alcanzar su máximo potencial y convertirse en ciudadanos activos y contribuyentes a la sociedad. Su impacto trasciende las paredes del aula y deja una huella indeleble en la vida de quienes tienen el privilegio de ser sus estudiantes.

Afortunadamente yo tuve varios docentes muelle que me ayudaron a desarrollar mi talento y me impulsaron a perseguir mis sueños... Y cada día les doy las gracias por ello.

La educación en tiempos de alerta: lo que de verdad importa

sábado, 25 de abril de 2020
Imagen de Gerd Altmann en Pixabay 
"Habíamos olvidado últimamente que las escuelas alimentaban a las sociedades, no solo a las economías." Alex Beard

Nunca pensé que me vería escribiendo algo así. Desde mi casa, confinado, con las calles vacías, con las escuelas cerradas, con miles de personas muriendo y muchas más enfermando. Por momentos, más que vivir en la realidad, me parece estar viviendo en una película de ciencia ficción. Pero no, lo que sucede es muy real, cruel y brutalmente real. Lo que sucede no tiene ningún aspecto positivo que resaltar, ni con una visión muy optimista de la situación.

Ante una realidad nueva, inesperada, para la que no tenemos respuestas, ni soluciones debemos actuar de la forma como se refleja en la ilustración: hay que ser consciente de ella, pensar cuál es la mejor manera de afrontarla, idear soluciones o respuestas y, lo que es fundamental, pedir ayuda y compartir nuestra forma de actuar ante ella.

Y eso es lo que estos días está sucediendo en el ámbito de la educación, con sus luces y sus sombras. Creo que hoy más que nunca es necesario reformular nuestra manera de entender la educación y replantear cuál es el propósito de la escuela. 

Algunos plantearán la necesidad de vaciar a la escuela de su valor para la sociedad. La enseñanza online es más barata, mucho más barata, pero no cubre ni un mínimo porcentaje de lo que se necesita para educar a nuestros alumnos y alumnas. Puede que sí sirva, aunque también con limitaciones, para instruirlos, pero no para educarlos.

Y es que esa es la clave para reflexionar: ¿En la escuela solo se aprenden los contenidos de las asignaturas del currículum o se aprenden también los valores, las habilidades, las destrezas que les permitan vivir con plenitud? Yo lo tengo claro: La educación de nuestra época tiene que ir mucho más allá de la mera instrucción, y debe dotar a las nuevas generaciones de los valores y las habilidades o competencias que les permitan vivir de forma responsable y activa en un mundo cambiante.

La escuela ha de ser garante de lo que Michael Tomasello llama evolución cultural acumulativa, es decir, debe garantizar que las nuevas generaciones conocen "las prácticas y los artefactos humanos más complejos -incluyendo las industrias que utilizan herramientas, la comunicación simbólica y las instituciones sociales" que en ningún caso fueron creadas una vez y para siempre, sino que han sido adaptadas y modificadas sucesivamente por las nuevas generaciones. De manera que, a diferencia de los animales, los seres humanos hemos podido progresar generación tras generación de una forma rápida y eficaz.

Para que esto sea posible la escuela debe enseñar conceptos y contenidos, pero también debe enseñar a reflexionar sobre ellos de un modo crítico, debe ser posibilitadora de la aplicación real de esos conceptos y contenidos y debe tener las herramientas para que estos puedan ser compartido con otros para trabajar en colaboración. La escuela debe enseñar a pensar, a hacer, a convivir, a compartir...

En este contexto, la función presencial del profesor es esencial y las herramientas online son un potente complemento a su labor, pero nunca pueden substituirla al 100% (ni tan siquiera al 50%). Es posible que esta situación excepcional haya destapado algunas carencias en cuanto a la formación TIC-TAC del profesorado... ¿pero a quién le sorprende eso? Más allá de heroicidades, siempre loables, pero también excepcionales, la profesionalidad y la capacidad de adaptación de los profesores y profesoras ha quedado más que demostrada... por eso, cada día a las 8 de la tarde salgo al balcón de mi casa y mi aplauso también es para ellos. Pero quiero ir más allá y pedir que se deje de recortar la inversión en educación, que se dote de recursos y formación permanente y eficaz a los docentes, que se reduzca el número de alumnos por aula, que se posibiliten espacios de intercambios de experiencias docentes... en definitiva, que ayudemos de verdad a los profesores a hacer su labor.
LEER MÁS...

El coraje de enseñar y la coherencia educativa

domingo, 8 de septiembre de 2019
Imagen de congerdesign en Pixabay
"Los maestros deben enseñar, se les debe permitir enseñar, y más aún, deben tener el coraje de enseñar." Gert Biesta

La coherencia tiene que ver con la relación entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace. Ser coherente está muy relacionado con la integridad y con ser fiel a las propias ideas. En cambio, los miedos, las inseguridades y/o los complejos a la hora de defender nuestras ideas, conducen a la incoherencia... y nada es más contrario a la educación que la incoherencia.

Dedicamos mucho tiempo y esfuerzo a aplicar métodos y metodologías "innovadoras" sin el previo e imprescindible trabajo de saber cuál es el propósito de la acción educativa que se va a llevar a cabo. Nos preocupamos demasiado por el cómo sin plantearnos el por qué y el para qué. ¡Qué más da cómo se enseñar si no se tiene claro lo que se quiere enseñar!

Para ser coherentes necesitamos establecer siempre cuál es el propósito de nuestra intervención educativa. Gert Biesta distingue tres tipos o dominios de propósitos educativos:

1. de cualificación (conocimientos y habilidades)
2. de socialización (el encuentro educativo con culturas y tradiciones)
3. de subjetivación (orientació educativa hacia el niño como sujeto de acción y responsabilidad)

Los y las docentes combinan los tres tipos para establecer sus fines educativos, dando mayor o menor importancia a cada uno de ellos en función de aquello que quiere que sus alumnos aprendan.

El foco de la educación escolar debe pasar de la enseñanza al aprendizaje, pero eso no significa que los y las docentes tengan un papel menos importante en este contexto. Cualquier aprendizaje de los alumnos y alumnos debe realizarse en contextos intencionales con propósito educativo propiciados por el profesor/a. Por tanto, los y las docentes deben tener el coraje de enseñar y no dejar de hacerlo nunca, porque el aprendizaje de sus alumnos solo es posible en contextos creados para ello. En demasiadas ocasiones se enseñan cosas solo por el hecho de que "lo dice el currículo" y, por ello, no se produce el aprendizaje de nuestros alumnos.

Las diferentes metodologías didácticas que podemos aplicar en el aula deben estar al servicio del propósito educativo que perseguimos y no son un fin en sí mismas... por mucho que se presenten como la solución a todos los males de la educación.
LEER MÁS...

La educación tiene que cambiar, pero ¿cómo?

domingo, 26 de mayo de 2019
"Uno de los peligros que encierra la educación normalizada es el concepto de que una sola fórmula sirve para todos y la vida es lineal." Ken Robinson

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay 
La educación tiene que cambiar. Lo cierto es que puede hacerlo y lo está haciendo. Y creo que es el cambio es tan necesario como inevitable. Los conocimientos y las destrezas que se necesitaban hace cincuenta años no son las mismas que las que se necesitan hoy, porque el mundo de hoy poco o nada tiene que ver con el mundo de hace cincuenta años.

Pero lo cierto es que se siguen necesitando conocimientos. Los niños y niñas que asisten a la escuela deben aprender los conceptos que les permitan ser parte activa y responsable de su sociedad, los conceptos que les permitan reconocerse como pertenecientes a su cultura y las habilidades que les permitan tener una vida individual y social plena. Y para ello no hay fórmulas universales ni mágicas (aunque algunos sigan pensando lo contrario)... aunque sí que existen recursos y posibilidades que faciliten conseguir nuestros objetivos educativos.

Si bien no podemos utilizar con todos nuestros alumnos y alumnas una misma solución para que aprendan, sí que debemos saber que el aprendizaje es más fácil cuando emociona. Y como a todos no nos emocionan las mismas cosas, es muy importante que los y las docentes tengan un conocimiento personalizado de sus alumnos y alumnas. Es evidente que también se aprende sin emoción, se puede aprender por obligación (todos lo hemos hecho y aún lo hacemos) y por necesidad (si el aprendizaje me facilita la vida es más factible conseguirlo).

La utilización de distintas metodologías didácticas también es un recurso que facilita el aprendizaje. Cuantos más y mejores recursos utilicemos, más y mejores posibilidades hay de que nuestros alumnos y alumnas aprendan. Pero como ya escribí en una ocasión: "Estos días hay demasiados fashion victims en nuestras aulas, docentes que aplican de manera poco reflexiva las metodologías de moda, por el simple hecho de estar de moda. Estas metodologías hay que conocerlas, reflexionar sobre ellas, aplicarlas y evaluarlas... no convirtamos en un inconveniente lo que es, sin duda, una ventaja."

En este contexto, los y las docentes deben recibir una formación continua y coherente. Pero no solo de metodologías didácticas, neurociencia, mindfulness, etc., sino también de didácticas específica de las distintas áreas del conocimiento, sin que esto vaya en detrimento de trabajar los contenidos de forma integrada por proyectos. Tan importante es lo que se explica como la forma en la que se hace... y en las ofertas formativas habituales es muy difícil encontrar cursos de mejora de las didácticas específicas de las diferentes áreas del saber.

También se habla mucho de la incorporación de las TIC en nuestras escuelas como parte de ese proceso de cambio. La tecnología solo es efectiva cuando es invisible, es decir, cuando su uso no está por encima del objetivo educativo a conseguir, sino que es una herramienta, más dentro de un proceso complejo, para conseguirlo. Las TIC son tan necesarias como inevitables porque forman parte de nuestra vida cotidiana, pero siempre deben estar al servicio de la mejora del proceso de aprendizaje.

La educación está cambiando, pero depende de nosotros que ese cambio sea para mejor. Porque el cambio en sí mismo no conlleva una mejora. La mejora se produce cuando el cambio nos hace mejores personas.
LEER MÁS...

¿Existe un modelo de buen profesor?

domingo, 12 de mayo de 2019
¿Qué maestros y/o profesores te han influido más a lo largo de tus años de vida académica? ¿Qué docentes consideras que han sido importantes en algún aspecto de tu vida personal y/o laboral? Dedica unos instantes a pensar en esos hombres y mujeres…

Es muy probable que esos maestros y profesores sean muy distintos entre sí, tanto en su forma de dar clase como en su forma de ser. Al menos, así sucede con los docentes que me han influido a mi, aquellos que han dejado su huella en mi manera de entender la educación, de entender el mundo.

Puede que alguno de esos docentes se pasara la clase hablando, explicando con pasión y rigor los más diversos contenidos de su asignatura. Es posible que otros fomentaran de manera efusiva tu participación activa en el aula, planteándote retos, desafiándote a alcanzar tus metas. O quizás tenías la certeza de que alguno de ellos se preocupaba sinceramente por ti, por tus problemas, por tus ilusiones, por tus inquietudes, por tus sueños…

Me atrevo a afirmar que es una verdad incuestionable que los buenos docentes son muy diferentes entre sí, por lo que es imposible establecer de una forma clara, concisa e indiscutible un “modelo de buen profesor”. Mas si tenemos en cuenta que el docente que te influye a ti, no tiene porque causar el mismo efecto en tus compañeros y compañeras por mucho que estéis en la misma aula y os trate de igual forma.


*Este post fue publicado originalmente para la campaña #realinfluencers con el título Los buenos docentes.
LEER MÁS...

Profesores excepcionales

domingo, 14 de abril de 2019
"He llegado a creer que un gran maestro es un gran artista y que existen tan pocos como existen grandes artistas. La enseñanza podría incluso ser la mayor de las artes ya que el medio es la mente y el espíritu humano." John Steinbeck

Los grandes maestros son tan escasos como los superhéroes de los cómics y las películas de Marvel. Tiene poderes excepcionales como ellos y los emplean para que sus alumnos y alumnas aprendan todo aquello que les ha de permitir ser mejores personas y tener una vida plena.

"Un gran poder conlleva una gran responsabilidad" le dijo el tío Ben a Spiderman... y eso es lo que también deben tener siempre presente los profesores y profesoras excepcionales. ¿Pero qué es un profesor excepcional?

Un profesor excepcional es aquella persona que utiliza todo su conocimiento, sus habilidades, su humanidad, su entusiasmo y su tiempo para hacer más fácil, más eficaz y más significativo el aprendizaje para sus alumnos y alumnas.

A mí me fascinan estos docentes, me sirven de modelo, me motivan con su entusiasmo, aprendo de ellos y disfruto comentando y compartiendo sus experiencias... pero estos docentes son excepcionales en el doble sentido de la palabra: constituyen una excepción a la norma y se apartan de lo ordinario. Por este motivo, su manera de enseñar no puede convertirse en norma, no se puede ser exportable al conjunto de los docentes.

No es lícito pedir a los docentes que lo sean las 24 horas del día, los 365 días de la semana. Hacer esto es opcional, pero no puede ser norma. Esto es así para cualquier profesional de cualquier ámbito.

Ojalá cada vez existan más profesores y profesoras excepcionales porque ellos y ellas hacen una labor impagable con los alumnos y alumnas que tiene la fortuna de recibir sus aprendizajes. Pero no debemos olvidar que son la excepción y no la norma. Hay miles y miles de docentes que, sin ser excepcionales, consiguen que sus alumnas y alumnos aprendan de manera autónoma y adquieran los conocimientos y las competencias que necesitan para tener éxito en la vida. ¡Gracias a todos!
LEER MÁS...

4 claves para aprender: emoción, curiosidad, atención y memoria

domingo, 18 de noviembre de 2018
"Hoy solo se debe y se puede enseñar a través de la alegría, porque conocemos bien los sustratos cerebrales de estos procesos." Francisco Mora (@morateruel)

El objetivo de cualquier docente es enseñar cada día de forma más eficiente en la escuela. Y está claro que una misma fórmula estandariza no sirve para todos los alumnos y alumnas.

Por tanto, no existen fórmulas infalibles ni recetas mágicas sobre cómo enseñar a nuestros alumnos y mucho menos en el mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo en el que vivimos. Por este motivo, la educación es igualmente compleja e incierta y solo puede ir en la dirección correcta si tiene siempre presente la realidad en la que se lleva a cabo, el contexto en el que se aplica, las características cognitivas y de carácter de los alumnos y, por supuesto, sus circunstancias, intereses y motivaciones.

Esta complejidad manifiesta en la manera de educar obliga a los docentes a colaborar, intercambiar experiencias... a conectar ideas y hechos. Ya no tiene sentido el docente solitario que se encierra en su aula como en un castillo y se "defiende" del exterior levantado el puente levadizo e impidiendo que nadie ni nada pueda entrar allí. La realidad de la educación del siglo XXI nos obliga a derribar las puertas y los muros de las aulas para dejar entrar a otras personas, enriqueciendo la experiencia de aprendizaje de los alumnos y alumnas. La escuela debe ser una comunidad creativa de aprendizaje.

¡Qué importante es compartir prácticas educativas de éxito! Que no se queden aisladas y ocultas en un aula concreta de una escuela concreta. ¡Qué importante es evaluar las experiencias que llevamos a cabo y obtener evidencias de su aportación positiva en el proceso de enseñanza/aprendizaje!

Ante esta necesidad ineludible de transformar la educación y la evidencia de que no existen fórmulas mágicas, tan solo cabe señalar algunas claves, en concreto cuatro, que pueden ayudar a mejorar el aprendizaje de nuestros alumnos: emoción, curiosidad, atención y memoria.

La emoción es muy importante en educación porque posibilita la curiosidad y la atención. Y estos tres aspectos son fundamentales para conservar en la memoria de nuestros alumnos los aprendizajes que llevan a cabo. Sin memoria, no hay aprendizaje. Pero lo que se aprende se fija en ella siempre y cuando se comprende, se entiende su aplicación en contextos de realidad.

Una escuela basada en el placer por el aprendizaje y la curiosidad innata de los alumnos y alumnas es el mejor fundamento para que puedan aprender de forma autónoma a lo largo de toda su vida. Y esa es la mejor herramienta de vida que les podemos aportar porque vivir es adaptarse constantemente a los cambios que nos presenta la vida.
LEER MÁS...

La escuela cansada

domingo, 28 de octubre de 2018
"La escuela a medida no se puede describir de manera definitiva, en un modelo que se debe probar y repetir. Solo puede nacer como una escuela que renueva constantemente su modelo, reinterpretando constantemente las exigencias, las sugerencias directas o indirectas, la cultura espontánea, las necesidades de aquellos niños concretos, de aquel niño concreto, aquel año, aquel día." Gianni Rodari

Los síntomas de cansancio de la escuela son evidentes, pero también las múltiples fórmulas para revertirlos que cada día ponen en marcha miles de docentes. Esas buenas prácticas docentes son las vitaminas que permitirán rejuvenecer, reformular, una escuela que por momento parece incapaz de dar soluciones a las nuevas necesidades del mundo globalizado y digital en el que vivimos.

Otra de las cosas que ayudará a que la escuela vuelva a su edad dorada, a recuperar su energía juvenil, es la dotación de recursos económicos por parte de las administraciones correspondientes, la mejora de los recursos, la reducción de las ratios, la mejora laboral de los docentes y el reconocimiento de su labor a todos los niveles... Esto es básico, aunque de tan básico que es, en ocasiones lo olvidamos.

La escuela actual necesita de grandes dosis de adaptabilidad a las situaciones y necesidades cambiantes, de resiliencia para levantarse tantas veces como caiga, de creatividad para ser capaz de afrontar los problemas de aprendizaje de los alumnos desde distintos puntos de vista, de cooperación porque trabajando juntos llegamos más lejos, de entusiasmo que sirva de combustible para que todo lo demás sea posible.

Pero no solo con entusiasmo vamos a rejuvenecer la escuela. La formación y la mejora de los conocimientos docentes es fundamental. Los docentes tienen que mejorar constantemente el dominio de su área de enseñanza, pero también la manera como hacen que sus alumnos accedan a ellos. Tan importante es lo que se enseña como el modo que se hace.

La escuela está cansada porque está demasiado parada, demasiado quieta. La escuela necesita de movimiento para sentirse más eficaz y eficiente. Cuanta más capacidad tenga para responder de manera rápida a los problemas y a las nuevas situaciones, más energía tendrá. No hay mayor revitalizante que ver que lo que haces, por mucho esfuerzo que cueste, da sus frutos.

La escuela es una institución vieja y está cansada, pero sigue siendo tan necesaria como el primer día y es, sin duda, un lugar privilegiado para que los niños y los jóvenes de hoy sean las personas que cambiarán el mundo. La escuela no es el problema, la escuela es la solución.
LEER MÁS...

Enseñar en un mundo digital y acelerado

domingo, 16 de septiembre de 2018
"La profesión del educador contribuye más al futuro de la sociedad que cualquier otra profesión." John Wooden

Cuando nos enfrentamos al reto de tener que enseñar/formar/educar deberíamos tener siempre presente el contexto y las circunstancias en las que vivimos, nosotros como educadores y, más importante aún, los sujetos de la educación: hijos, alumnos...

Y lo cierto es que vivimos en un mundo global, digital, hiperconectado, acelerado y superficial donde el acceso al conocimiento se ha facilitado de forma impensable hace tan solo unas décadas. Cualquier conocimiento, información, idea... (incluso los más inadecuados) están a nuestro alcance a un solo "clic". Por tanto, todo aquello que nuestros hijos/alumnos quieran aprender, lo harán por su cuenta y sin ningún tipo de filtro en YouTube. ¿Es adecuado delegar el acceso al conocimiento a Internet?

Quizás ha llegado el momento de adelgazar y flexibilizar los currículos educativos y dejar más tiempo y espacio a los intereses y motivaciones de los alumnos y alumnas. Creo que sí que hay una serie de conocimientos que podríamos llamar clave o básicos a los que todo alumno debería acceder. Pero cuando analizamos los estándares de aprendizaje que establece el currículo, aunque hagamos un análisis rápido y superficial, nos damos cuenta de que esos contenidos distan mucho de ser los básicos y obligatorios para todo alumno.

La realidad de la educación actual es que nos enredamos en debates interminables sobre qué metodología o qué tecnología debemos utilizar cuando nuestros debates y discusiones deberían centrarse en el qué, el para qué y el cuándo educar. La verdadera revolución de la educación pasa por redefinir cuál es su propósito, cuál es su fin. Cuando tengamos claro su propósito y cuáles son los conocimientos y/o competencias que deben adquirir nuestros alumnos y alumnos, será el momento de hablar del cómo las adquieren.

La realidad de nuestro día a día en educación es que la pobreza de recursos (materiales y teóricos) para innovar se ve sustituida por el ímpetu, el entusiasmo y la entrega de un pequeño porcentaje de docentes... y, aún reconociendo el enorme mérito de estos docentes, este no es el camino para educar en un mundo digital y acelerado.
LEER MÁS...

Todo profesor quiere que sus alumnos aprendan

domingo, 9 de septiembre de 2018
"El currículo es viejo, viejo, viejo. Enseñamos a leer libros sobre nada importante, a escribir a mano con buena letra, a calcular de cabeza, a memorizar tablas... y todo esto ya no es tan útil como antes." Marc Prensky

Cuando debatimos, en ocasiones acaloradamente, sobre qué, cómo, cuándo y dónde educar nos aferramos a nuestras creencias, experiencias e ideas y nos olvidamos que hay un principio básico indiscutible: Todo profesor quiere que sus alumnos aprendan. A partir de aquí podemos empezar a debatir, reflexionar e incluso discutir de manera que sirva para, entre todos, mejorar la educación que ofrecemos a nuestros niños y jóvenes.

Todo docente quiere enseñar a sus alumnos aquello que ellos creen que les va a servir para su desarrollo personal y/o laboral... la cuestión principal reside en establecer qué aprendizajes son estos y cuál es la mejor manera de alcanzarlos.

Hace un tiempo escribí en un post para la campaña #realinfluencers que "enseñar no puede reducirse solo a una técnica, a la aplicación de una u otra metodología didáctica. Esta es condición necesaria, pero no suficiente. Un buen docente, además de tener un gran conocimiento de la materia (o materias) que imparte, debe tener una serie de habilidades, destrezas y valores como la empatía, la resiliencia, la creatividad, la capacidad de comunicar (escucha, diálogo), la tolerancia a la frustración... A su vez debe también conocer a sus alumnos (sus talentos, sus limitaciones, sus posibilidades) y el contexto en el que enseña." Y sigo suscribiendo cada una de estas palabras. Una persona puede ser un gran músico, por ejemplo, un excelente guitarrista... pero eso no le capacita de manera fehaciente para ser un buen educador... la enseñanza requiere conocimientos específicos para llevarla a cabo.

La mejora de la educación pasa ineludiblemente por la redefinición de cuál es su propósito y aquí hay múltiples opiniones que se basan más en creencias e ideologías que en constataciones basadas en principios válidos y coherentes. Lo que no debería ser motivo de disputa es que para educar se necesita una mayor dotación económica por partes de las administraciones (la educación no es un gasto, es una inversión), una mejor formación inicial y continua para los docentes (que esté contemplada en su horario de trabajo), la disminución de las ratios y la elaboración de leyes educativas valientes que recojan la experiencia de las personas que están cada día a pie del cañón en las aulas.

A pesar de todo... creo que la educación que se ofrece en nuestros centros educativos es de una altísima calidad y que la escuela y los profesionales que en ella trabajan realizan una tarea poco valorada y reconocida. Existe una tendencia injustificable a desmerecer esa labor. ¡Claro que hay cosas que se pueden mejorar!... pero no estamos tan mal como a algunos les gusta decir.

Este curso que empieza, y para el que os deseo lo mayores éxitos educativos, vamos a seguir reflexionando y debatiendo sobre educación. Pero que este debate sea constructivo y sirva para una mejora real de la formación y el aprendizaje de nuestros alumnos.
LEER MÁS...
Con la tecnología de Blogger.
Subir