Aprender durante toda la vida no es una opción, es una obligación

domingo, 12 de marzo de 2017
"[Nuestra educación] adolece de una enorme carencia en lo que atañe a una necesidad primordial del vivir: equivocarse y engañarse lo menos posible, reconocer fuentes y causas de nuestros errores e ilusiones, buscar en toda ocasión el conocimiento más pertinente posible." Edgar Morin


Lo peor que le puede pasar a una persona, sea en su vida cotidiana o en su vida laboral, es pensar que ya lo sabe todo, que ya no tiene nada que aprender.

Hoy en día, aprender durante toda la vida no es una opción, es una obligación. Nadie sabe cómo será el futuro, pues el mundo cambia cada vez más y más deprisa, por lo que debemos estar preparados para enfrentarnos a él. Y no hay mejor manera de prepararse para los retos que han de venir que prepararse día a día para afrontar el presente.

Por eso hay que cambiar nuestra forma de enseñar en las escuelas. Hay que preparar a los niños y jóvenes para que vivan el presente, no para lo que serán en el futuro. Hay que enseñarles a equivocarse lo menos posible, por lo que no podemos castigarles o sancionarles por errar, sino que debemos darles las herramientas para que lo hagan lo menos posible.

Analizar y evaluar nuestros actos y sus consecuencias es una labor que debe enseñarse desde la escuela. Debemos aprender que nuestras acciones conllevan unas consecuencias. Por ello, no solo es importante aprender contenidos de las materias curriculares, sino que debemos aprender a utilizar las herramientas no cognitivas que nos permitan dar respuesta a los desafíos.

La escuela nos enseña sin tener en cuenta los problemas que plantea el vivir, como si el conocimiento y el saber estuvieran desvinculados de la vida real. ¡Qué gran error! En la escuela debemos preparar la vida en todos sus ámbitos: aprender a conocer, a ser, a hacer y a convivir. Y eso, no es una opción, es una obligación.

En muchas ocasiones pienso que no hacemos esto en nuestras escuelas porque la educación actual carece de poesía... porque deja de lado la vertiente humana, aquello que tiene que ver con lo más íntimo de las personas, con las emociones. En realidad, es nuestro mundo el que no tiene poesía, el que obliga a la escuela a preparar a los jóvenes para la empleabilidad y para que sirvan para el progreso económico. Pero la realidad es que la escuela debe preparar para la vida, para desarrollar su potencial al máximo.

La realidad es que la escuela actual está envuelta en un huracán. Las escuelas que funcionan son las que están inmersas en el ojo de huracán, donde todo está en calma. Pero el resto están siendo sacudidas por los fuertes vientos de cambio que azotan nuestro mundo. Para conseguir salir del huracán, estas escuelas deben entender que hay que preparar a los niños y jóvenes para que sean capaces de aprender autónomamente durante toda su vida.

3 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo muchas veces nos olvidamos de las necesidades reales de los alumnos y nos anclamos demasiado a los viejos métodos, sin pensar siquiera, que existen otras opciones de enseñanza.

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  2. Hoy en día es importante y prácticamente necesario tener un aprendizaje a lo largo de la vida, ya que la sociedad en la actualidad es una sociedad cambiante, y que se entiende como la sociedad de la información. Por esta razón, se debe de estar en una continua formación para poder estar preparado para los retos que vendrán. Por todo ello, la metodología de las escuelas debe cambiar y debe de preparar para la vida, desarrollando en sus alumnos el máximo potencial.

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  3. Estoy totalmente de acuerdo con su publicación. La sociedad líquida en la que nos encontramos, como bien decía Zygmunt Bauman, está plagada de cambios y retos a los que debemos hacer frente. Es por este motivo que debemos educar a los/as niños/as y jóvenes para ello, siendo capaces de afrontar los distintos retos que encontramos en los distintos ámbitos de nuestra vida. A su misma vez, para ello, considero necesario ir más allá de los conocimientos tradicionales que son impartidos y trabajar valores u otros aspectos prácticos de gran importancia, teniendo en cuenta, como bien menciona usted, los problemas que plantea el vivir. Por último, me gustaría comentar que considero necesaria una educación en la que el alumno/a sea un agente activo dentro de su proceso de enseñanza-aprendizaje, de forma que sea capaz de elegir y utilizar las herramientas necesarias para actuar en su vida diaria de forma autónoma.
    Un saludo.

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